Cómo despertar tu creatividad para innovar en tu negocio (II)

creatividad-2

En el último post sobre creatividad e innovación enfocadas a la empresa, nos centramos en explicar la estrategia a definir a la hora de afrontar un proceso creativo y solo dimos unas pinceladas muy breves acerca de técnicas que se pueden utilizar para despertar esa creatividad. Hoy vamos explicar alguns de las técnicas que solo habíamos citado. Allá vamos.

Técnicas basadas en la observación

Se trata en este caso de potenciar nuestra capacidad de observación del entorno para que nos sirva de inspiración en nuestro proceso creativo.

Observación de la naturaleza

Esta técnica sobre todo sirve para el diseño de artículos tangibles. Ya ha sido utilizada en numerosas ocasiones: la forma de los peces para diseñar barcos y otras similares son claros ejemplos. Pero la observación del comportamiento de los animales también puede servir para idear nuevos desarrollos en formas de prestar servicios.

Inmersión en mundos creativos

Aquí de lo que se trata es de intentar absorber la creatividad que tienen ciertos perfiles de personas. En el mundo empresarial, por ejemplo, podemos acudir a foros de emprendedores innovadores, de startups, a eventos que se celebren en aceleradoras o incubadoras,… La escucha activa  y la conversación que podamos mantener con los intervinientes fácilmente puede ayudarnos a generar ideas novedosas y, sobre todo, a recordar que nosotros también tenemos esa capacidad de innovar en nuestras ideas.

Técnica ojos limpios

Con esta técnica lo que hacemos es plantear un problema o mostrar una solución o producto que tenemos esbozado a un colectivo que en principio nada tiene que ver con el sector cuya necesidad queremos satisfacer. Por ejemplo, mostrarle un boceto de un producto tecnológico ultra innovador a una persona mayor. O una nueva prenda de ropa a un grupo de niños. Se considera que estas personas no están contaminadas por prejuicios acerca del producto que les mostramos ya que son totalmente ajenos a su uso y que por ello nos pueden aportar una visión o un punto de vista que probablemente no nos hubiéramos planteado y que por eso mismo nos genere un plus de creatividad. A veces es suficiente con exponer nuestra idea a personas que no han estado implicadas en su desarrollo.

Técnicas basadas en la introspección

Este grupo de técnicas tienen en común que tratan de sacar hacia afuera ideas que en realidad ya estaban nuestro interior. Algunas son más visuales y otras más verbales.

Muro de deseos

Empezamos por colocar un papel en blanco de cierto tamaño (al menos A3, mejor pliego) en nuestro lugar de trabajo o en un lugar que tengamos muy visible en casa. Entonces, cada vez que se nos ocurra una palabra que refleje una cualidad que queremos que tenga nuestra empresa o un objetivo que queramos conseguir con ella, o simplemente una palabra que nos resulte inspiradora, deberemos escribirla en el muro. Aunque de momento se trate de palabras aparentemente inconexas, pasado un tiempo de nuestra recopilación, posiblemente que observemos que los conceptos que hemos ido escribiendo nos muestran algún camino u objetivo con cierta claridad.

Técnica Da Vinci

Al igual que en el caso anterior, deberemos fijar en la pared en un lugar visible un papel, cartulina o similar de cierto tamaño que nos sirva de lienzo sobre el que plasmar nuestras ideas. En este caso, la diferencia es que la recopilación de conceptos la haremos de manera visual y no lingüística. En lugar de escribir palabras, haremos dibujos, aunque sean simples bocetos, o pegaremos fotografías que hagamos nosotros mismos o que recortemos de revistas. De la misma manera que en el caso anterior, pasado un tiempo encontraremos una conexión entre las imágenes que hemos ido recopilando.

Asociación forzada

Se trataría de una especie de brainstorming individual pero más racional. En un lugar y momento que te permitan concentrarte, y haciendo un esfuerzo por levantar tus barreras personales o autocensura, escribe todos los conceptos e ideas que se te ocurran en relación con tu proyecto o idea. Posteriormente, clasifícalos y agrúpalos para intentar llegar a uno o varios conceptos generales.

Todas las herramientas y técnicas que hemos ido explicando se basan en desechar (temporalmente) la parte racional de nuestro cerebro, que es la que tenemos más entrenada y con las que estamos acostumbrados a enfrentar un problema y tratar de solucionarlo. Pero como la razón, aunque buena, no sirve para todo e incluso a veces, como en este caso, puede entorpecer, lo que hacemos es aparcarla para intentar potenciar nuestra parte más intuitiva y emocional. Es esta parte, que a veces olvidamos que es tan humana o más que la razón, la que más nos ayuda a la hora de generar nuevas ideas. Recuerda, cuando empieces a pensar de forma racional en la aplicación de las técnicas de creatividad, es que no vas por buen camino. Resetea y empieza de nuevo.

Y ya sabes, lo importante es la acción. Si te limitas a leer estas técnicas pero no las pones en práctica, no avanzarás nada.

¡Buen día!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s